Salud mental en adolescentes: cómo detectar a tiempo lo que no siempre se ve

La adolescencia es una etapa de desarrollo crítica en la que se fortalecen las habilidades emocionales, sociales y cognitivas fundamentales. Durante estos años, los jóvenes construyen su identidad, desarrollan su autonomía y establecen relaciones clave para su futuro. Sin embargo, también es un periodo de especial vulnerabilidad para la salud mental.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente uno de cada siete adolescentes entre 10 y 19 años presenta algún trastorno mental, lo que representa cerca del 15% de la carga global de enfermedad en este grupo de edad. Estas cifras reflejan una realidad que, lejos de ser lejana, también afecta de manera directa a entornos como Ibiza y el conjunto de las Islas Baleares.

Factores que influyen en la salud mental

La salud mental en la adolescencia puede verse afectada por múltiples factores. Entre los más relevantes se encuentran:

  • La presión social y académica
  • La construcción de la identidad personal
  • Situaciones familiares o económicas desfavorables
  • El uso excesivo de redes sociales
  • Experiencias de acoso o exclusión

La exposición continuada a estos elementos puede incrementar el riesgo de desarrollar problemas emocionales o trastornos mentales. Además, cuanto mayor es la intensidad o acumulación de estos factores, mayor puede ser su impacto en el bienestar del adolescente.

Trastornos más frecuentes

Los trastornos de ansiedad y la depresión son los problemas de salud mental más comunes en esta etapa. Según estimaciones de la OMS en el 2025:

  • Un 4,1% de los adolescentes de 10 a 14 años y un 5,3% de los de 15 a 19 años presentan trastornos de ansiedad.
  • La depresión afecta al 1,3% de los jóvenes de 10 a 14 años y al 3,4% de los de 15 a 19 años.

Estos trastornos no solo afectan al estado emocional, sino también al rendimiento académico, las relaciones sociales y la calidad de vida en general.

En el contexto local, los últimos años se ha producido un aumento de los casos de depresión entre jóvenes en Baleares, así como un incremento de las conductas relacionadas con el malestar emocional y el riesgo de suicidio en población infantil y adolescente. No hay que olvidar que el suicidio se ha convertido en la primera causa de muerte en jóvenes y adolescentes (12-29 años), con una tasa de mortalidad por 100000h del 1,49% (en menores de 12 a 17 años.

En todas las conductas señaladas es importante destacar el auge de la problemática derivada por el uso de TICs, que se disparó a raíz de la pandemia, y que ha generado repercusiones clínicas a nivel conductual en las generaciones de los llamados nativos digitales. “Se ha visto en las últimas encuestas ESTUDES y EDADES de 2025 que el tiempo de uso de la tecnología en menores de 14-18 se estima en una media de 5 horas a diario y más de 6 en fines de semana”, dice la psiquiatra Nuria Chinchurreta.

Este aumento pone de manifiesto la necesidad de reforzar la prevención, la detección precoz y el acceso a recursos de apoyo psicológico en la isla.

Barreras para pedir ayuda

Un adolescente con un trastorno mental es más vulnerable a sufrir exclusión social o discriminación. Esto, en muchos casos, dificulta que busque ayuda. El estigma asociado a la salud mental sigue siendo una de las principales barreras, junto con la falta de información o la dificultad para identificar los síntomas.

Por ello, es fundamental fomentar un entorno seguro donde los jóvenes puedan expresar sus emociones sin miedo a ser juzgados.

Señales de alerta

Detectar de forma temprana posibles problemas de salud mental es clave. Algunas señales a las que conviene prestar atención son:

  • Cambios bruscos en el estado de ánimo
  • Aislamiento social
  • Pérdida de interés por actividades habituales
  • Alteraciones del sueño o del apetito
  • Bajo rendimiento académico

Ante la presencia de estos signos, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

Prevención y apoyo

La salud mental en adolescentes pasa por diferentes acciones, por eso es importante:

  • Fomentar la comunicación abierta en el entorno familiar
  • Promover hábitos saludables (sueño, alimentación, ejercicio)
  • Educar en el uso responsable de la tecnología
  • Facilitar el acceso a atención psicológica

En este sentido, la intervención temprana puede marcar una diferencia significativa en la evolución y recuperación del adolescente.

Da el primer paso para cuidar su salud

La salud mental en la adolescencia es un aspecto fundamental del bienestar general que requiere atención y compromiso por parte de familias, profesionales y sociedad. En Ibiza, como en otras regiones, el aumento de los casos pone de relieve la importancia de actuar desde la prevención y la información.

Hablar de salud mental, detectar señales a tiempo y ofrecer apoyo adecuado son pasos esenciales para garantizar un desarrollo saludable en esta etapa clave de la vida.

Si tienes dudas sobre el bienestar emocional de un adolescente o has identificado alguna de las señales mencionadas, es importante no esperar a que la situación avance, contar con la orientación de profesionales puede ayudar a comprender lo que está ocurriendo y ofrecer las herramientas adecuadas en cada caso.

En Grupo Policlínica disponemos de especialistas en salud mental que pueden acompañar tanto a adolescentes como a sus familias en este proceso. Solicitar una valoración a tiempo puede marcar una diferencia significativa en su desarrollo y bienestar.

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