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6.000 niñas de entre 4 y 10 años son mutiladas cada día en 28 países según Unicef
Ibiza, 5 de febrero (IMAM COMUNICACIÓN) La ablación femenina es una práctica que ha aumentado en Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos acuciada por los flujos migratorios de África y Asia La Policlínica posibilita a las mujeres vejadas recuperar su aparato genital La ablación es una práctica que continua realizándose según la Organización Mundial de la Salud en 28 países de África Subsahariana y Oriente Medio. Cada día 6.000 niñas, de entre 4 y 10 años, son mutiladas según Unicef. Aunque a finales de los años 80 se comenzó a prohibir esta práctica en muchos países, en la actualidad se ha incrementado en Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos, a consecuencia de los flujos de migración procedentes de África y Asia. Por este motivo el Servicio de Ginecología de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario ha iniciado una campaña informativa entre todas las pacientes de la isla con esta nacionalidad para informarles de los problemas de la ablación por motivo del Día Internacional contra la mutilación femenina. Según Gema Rodríguez, coordinadora del Servicio de Ginecología de la Policlínica, “con la mutilación la mujer es sometida y ve alterada su sexualidad de manera grave”. Además de conllevar “altos riesgos para la salud física y psíquica de las mujeres y niñas que la sufren”, añade la especialista. A pesar de ello, “ofrecemos la oportunidad a aquellas mujeres que lo soliciten de someterse a una reconstrucción del aparato genital para que puedan volver a tener una vida sexual satisfactoria”, apunta la especialista. La ablación femenina, explica la doctora Rodríguez, “consiste en la extirpación total o parcial de los genitales externos, u otras intervenciones practicadas en los órganos genitales femeninos, por motivos culturales o no terapéuticos”. Asimismo la ginecóloga de la Policlínica expone que entre los problemas a corto y largo plazo que pueden aparecer tras realizar esta “vejación” a las mujeres se encuentran la incontinencia, la infertilidad, la propensión a infecciones vaginales, dolor crónico o complicaciones en relaciones sexuales dolorosas, “así como una serie de derivaciones más serias como la transmisión del VIH/SIDA y hepatitis, infecciones agudas y septicemia, entre otras enfermedades”. Además, añade la facultativa, de cicatrices extensas, quistes, disfunción sexual y dificultades al dar a luz. En resumen, manifiesta la ginecóloga de la Policlínica “estamos hablando tan solo de algunas de las dificultades producidas por la mutilación genital femenina, que se empeoran al combinarse con la discapacidad psicológica y social”. Según Gema Rodríguez “aunque entre nuestras pacientes no tenemos ninguna mujer que haya solicitado realizarle una ablación genital a sus hijas o que acuda a nuestra consulta con síntomas de haber sufrido esta práctica, ofrecemos todo tipo de información a las mujeres que nos lo soliciten”, sentencia. Según la ginecóloga “es tan solo nuestro granito de arena con el objetivo de erradicar esta práctica humillante para las mujeres”, manifiesta. Por último añade que este tipo de acciones sobre la mujer “les impiden disfrutar de un derecho que nos ha proporcionado la naturaleza, que es de disfrutar de nuestra sexualidad y sentir orgasmos”, concluye. |
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